martes, 23 de febrero de 2016

¿Se animarían a comer tomates negros?

El tomate Kumato, también llamado tomate negro, es un tomate de cultivo, fruto de la investigación y mezcla de diferentes variedades empleando métodos tradicionales y naturales y no es considerado un tomate transgénico. Se diferencia principalmente de otras variedades por su color verde oscuro casi negro, su sabor dulce e intenso y su forma redondeada. 




Otra propiedad de este tipo de tomates es que maduran desde el interior, de manera que su carne exterior se mantiene más crujiente aún en estado de madurez, esto hace que sean perfectos para cortar en finas láminas o bien en trozos más grandes para ensaladas. 

Su punto ideal de maduración es cuando adoptan un color marrón rojizo y tonos verdes alrededor del tallo. Se puede degustar aderezados simplemente con aceite y sal, en ensalada o bien reemplazando a cualquier otra variedad detomate en recetas de todo tipo, como por ejemplo el gazpacho al que no es necesario añadir vinagre, debido a la acidez aportada por el tomate. 






Actualmente dada su escasa demanda, principalmente por desconocimiento de esta variedad, hace que su precio en ocasiones sea elevado. En Europa es comercializado por la empresa Syngenta (principal proveedor de transgénicos en Europa), que los cultiva en España, México, Francia, Bélgica y Suiza. En España se cultivan principalmente en la Región de Murcia y en la zona oriental de Andalucía. 

Este tipo de tomates es rico en antocianina (antioxidante) lo que los hace excelentes para combatir el CÁNCER, LA DIABETES Y LA OBESIDAD
 

Las antocianinas (del griego ἀνθός (anthos): ‘flor’ + κυανός (kyáneos): ‘azul’) son pigmentos hidrosolubles que se hallan en las vacuolas de las células vegetales y que otorgan el color rojo, púrpura o azul a las hojas, flores y frutos.1 Desde el punto de vista químico, las antocianinas pertenecen al grupo de los flavonoides y son glucósidos de las antocianidinas, es decir, están constituidas por una molécula de antocianidina, que es la aglicona, a la que se le une un azúcar por medio de un enlace glucosídico. Sus funciones en las plantas son múltiples, desde la de protección de la radiación ultravioleta hasta la de atracción de insectos polinizadores. 
El término antocianina fue propuesto en 1927 por el farmacéutico alemán Adolf T. Lewandoski (1804-1881) para describir el pigmento azul de la col lombarda (Brassica oleracea). En realidad, las antocianinas no sólo incluyen a los pigmentos azules de las plantas sino también a los rojos y violetas. 





El interés por los pigmentos antociánicos se ha intensificado recientemente debido a sus propiedades farmacológicas y terapéuticas. Por lo tanto, además de su papel funcionan como colorantes alimenticios, las antocianinas son agentes potenciales en la obtención de productos con valor agregado para el consumo humano.